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Profesor Sebastiano Viotti
Don
Sebastián Viotti, sacerdote de la archidiócesis
de Turín, es, desde el año 1994-95,
profesor invitado de la Academia Alfonsiana.
De
nacionalidad italiana, hijo único, nació
en Sanfrè, extremo meridional de la archidiócesis
de Turín, en la provincia de Cuneo. En
los días siguientes al armisticio de Italia
con los Aliados, su padre, fue detenido por los
alemanes e internado en un campo de concentración
en Alemania. Desde el día de su detención,
ni su esposa ni su hijo volvieron a tener noticia
alguna sobre el mismo.
Don
Sebastián manifestó, ya desde niño,
su deseo de ser sacerdote, entusiasmado, sin duda
alguna, por el extraordinario ejemplo de los sacerdotes
de la parroquia con los que mantenía frecuente
contacto. Expresó a su párroco dicha
inquietud y éste lo presentó a los
superiores del seminario y lo acompañó
más tarde en todo su itinerario tanto de
formación como de discernimiento de su
vocación.
Ingresó
en el seminario menor del arzobispado de Giaveno
para completar los estudios secundarios y pasó
después al seminario mayor de Rivoli para
hacer los estudios superiores, obteniendo la licencia
mediante el correspondiente examen estatal en
el liceo G. B. Gandino de Bra. El 25 de junio
de 1967, al finalizar los estudios teológicos
fue ordenado sacerdote por el llorado cardenal
Michele Pellegrino.
Una
vez ordenado sacerdote, pasó un año,
como era habitual entre los jóvenes sacerdotes
de la diócesis torinense, en el pensionado
de la Consolata, lugar donde ejercitaron su carisma
de santidad y sus dotes intelectuales y pastorales
San José Cafasso y el Beato Allamanno,
fundador de los misioneros de la Consolata. Allí
permaneció ese tiempo profundizando en
el estudio de la Teología Moral y Pastoral.
Se le propuso luego seguir sus estudios de Moral
en Roma, propuesta que debió declinar debido
a dificultades de salud. Optó, entonces,
por un compromiso directo de carácter pastoral.
Tras algunos años de ministerio como vicario
parroquial en diversas parroquias de la periferia
y de la ciudad, en 1979 fue nombrado párroco
de Santiago Apóstol, en Chieri, cargo que
aún detenta.
En
1987, pensando que su responsabilidad frente a
la parroquia no se resentiría, una vez
afianzado el mutuo conocimiento de sus feligreses,
resueltas las grandes líneas del proyecto
pastoral y concluidos los trabajos materiales
pendientes, expresó a su arzobispo el deseo
de retomar los estudios para profundizar en la
Teología Moral por la que siempre había
sentido especial interés.
He
querido retomar el estudio de la Moral, no en
vistas a determinadas metas académicas
ni tampoco a un cambio de servicio ministerial
en la Iglesia, sino debido a mi intención
de perfeccionar mi conocimiento de la moral mediante
una seria profundización y actualización
de la misma en vistas también a los numerosos
desafíos que la cultura y el progreso científico-técnico
presentan tanto al hombre, para que viva con sentido
su vida, como a la misma vida cristiana. Se añadía
a este propósito, además, el deseo
de conocer de modo más profundo hasta qué
punto se había renovado la Teología
Moral después del Concilio, al dársele
a los temas morales una nueva sistematización
y organización mediante las diversas lecturas
hechas durante estos años. No puede olvidarse
que mis estudios de Moral fueron realizados en
una época de enlace entre el Concilio y
el post-concilio y en la que todavía prevalecían
los planteamientos de una moral de manual.
Para
esta especialización en Teología
Moral, don Viotti se matriculó en la Academia
Alfonsiana donde obtuvo la Licencia en 1990 y
el Doctorado en la primavera de 1994 con una tesis,
dirigida por el prestigioso Profesor Brian Johnstone
C.Ss.R., que tituló Relación entre
moral y leyes civiles en los manuales del pre-concilio
y en las obras post-conciliares: líneas
de desarrollo de una doctrina que es aceptada
por la Iglesia.
Al
finalizar sus estudios, y mientras su arzobispo
le confiaba la tarea de enseñar Teología
Moral en el trienio teológico de la Escuela
Diocesana de Formación para el Diaconado
Permanente, el presidente de la Academia Alfonsiana
le hacía la propuesta de enseñar
en ella como profesor invitado dentro del departamento
de Moral Social. Dicha propuesta fue aceptada
por don Viotti con el permiso de su arzobispo.
La
problemática sociopolítica y los
interrogantes éticos que la Moral suscita,
encuentran en él una especial sensibilidad
e interés, particularmente porque está
convencido de que el camino para la realización
de la persona, fiel al proyecto de Dios, no puede
pasar sino a través del vivir social y
del reconocimiento de que la Iglesia y el cristiano
son verdaderamente signo y germen del Reino si
es que saben, en diálogo con todos los
hombres de buena voluntad, señalar las
razones del convivir humano y dignificar la convivencia
social.
En
la Academia Alfonsiana, además de varios
seminarios, don Viotti da un curso sobre la problemática
moral de las leyes civiles y otro sobre la problemática
ética de la democracia, al tiempo que imparte
una enseñanza análoga en el Pontificio
Instituto de Pastoral - Especialización
en Doctrina Social de la Iglesia – de la
Pontificia Universidad Lateranense.
Divido,
pues, mi tiempo - afirma don Viotti - entre el
estudio, la enseñanza y el compromiso pastoral
en la parroquia. Esto resulta a veces un poco
fatigoso, pero le conexión entre lo teórico
y lo práctico me gratifica y, sobre todo,
me parece provechoso. El estudio impide que la
pastoral parroquial llegue a ser una tarea a medias,
una barrera pragmática y no ordenada a
la encarnación del Evangelio de la salvación.
El trabajo en la parroquia, por su contacto con
la gente, permite comprender con mayor inmediatez
al hombre concreto, en el ambiente en que vive
con sus esperanzas y preocupaciones, a la vez
que ayuda a conocer el camino de la Iglesia, a
través del cuál, ella debe proclamar
y hacer realidad el Evangelio de Cristo.
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